jueves, 16 de julio de 2009

La malnutrición hospitalaria de un sistema sanitario

El sobrecogedor acontecimiento de la muerte de Rayán, el neonato prematuro cuya joven madre falleció tras complicarse la gripe A que padecía, ha puesto en evidencia el fondo de una realidad puntual: la necesidad de más personal, y de personal que lleva décadas demandando al estado un sistema de formación especializada en enfermería. En este momento, el EIR (el MIR para enfermería) sólo existe para muy pocas especialidades, defecto que los profesionales del sector están hartos de denunciar. Fijáos en la foto: los cuidados enfermeros de un paciente son mucho más de lo que pueda sugerir la idea arquetipípica de la enfermera, que muchos medios actuales siguen presentando con cofia (p.e. revista Jano; ¡poned la palabra enfermera en google imágenes!). La gente suele ignorar la enorme carga de trabajo y de responsabilidad que tienen estos profesionales. Efectivamente, puede que aquella enfermera se equivocara en la dispensación de alimento al pequeño Rayán; pero lo cierto es que ella hizo lo que pudo con los condicionantes laborales a los que fue expuesta. La negligencia de fondo está bien clara: esta dura realidad es el resultado de un estado negligente ante la demanda de especialización y dotación de recursos humanos de enfermería, ni más, ni menos.
Quisiera además, declarar, contra las opiniones fáciles o frívolas, que la responsabilidad de un profesional clínico no es ni mucho menos equiparable a la de un trabajador que por mucho que se equivoque, su error no acaba en tragedia. Si queremos que otros se dediquen a la responsabilidad y presión laboral de la enfermería, tenemos que asumir que puedan equivocarse alguna vez, lo que en términos estadísticos, por fortuna, sucede mucho menos de lo que las circunstancias aparentan, hecho que responde a una realidad oculta: que estos profesionales, por su vocación y empeño, son capaces de dar mucho más de lo que reciben.
Me siento totalmente solidarizado con la enfermera a la que ha tocado la china de evidenciar los defectos del sistema sanitario público español. Insisto: mirad la foto y preguntáos si es necesaria la creación de especialistas de enfermería, por ejemplo, de neonatología. Mientras tanto, nuestros gobertantes miran hacia otro lado, o dirigen los recursos a satisfacer caprichos oportunistas, como Terra Mítica, Educación para la ciudadanía en inglés, altas velocidades o ruinosos aeropuertos. Por no comentar la patética intervención de un gerente que, creyéndose certero en el diagnóstico, delataba sus carencias como profesional y como persona al mostrarse incapaz de asumir su propia responsabilidad con la misma celeridad con que acusaba a una enfermera que no era si no la cabeza de turco de una organización defectuosa del sistema.

5 comentarios:

Sara Cruz dijo...

Hola Manuel,
Yo soy enfermera y realmente la situación la has calificado muy bien: malnutrición hospitalaria, aunque tal vez pueda parecer macabra la expresión teniendo en cuenta la causa de la muerte del pequeño Rayan.
El retraso de la puesta en práctica de las especialidades clama al cielo, al igual que las condiciones de trabajo de muchas enfermeras. Muchas veces a mi alrededor en el trabajo, hemos qualificado lo que pasa con la expresión: " primero te tiran a la piscina y luego te preguntan si sabes nadar" . Mucha responsabilidad y poco reconocimiento, cuando no desprecio de los responsables de personal. A la enfermera le falta es estatus del médico y le sobra la responsabilidad.
Muchas gracias por tus palabras

Anónimo dijo...

Gracias por hablar de este tema,soy enfermera y estoy consternada por lo sucedido,pero me gustaria decir que,despues de prestar mis servicios en el departamento de cardiologia del hospital donde trabajo dos años,un dia ....me cambiaron a neonatos....fue una pesadilla y no puedo describir como lo pasé....hacen falta cursos de especialización y preparación a fin de atender mejor a los pacientes....en este tema hay mucho que hablar....estoy de acuerdo totalmente con D.Manuel Gallar y Sara Cruz.
Ana.

MANUEL GALLAR dijo...

Soy yo quien te he de agradecer vuestras palabras, Sara Cruz y Ana, porque sois enfermeras y entiendéis bien el problema. Yo, que soy médico, cuando veo en el hospital a los compañeros enfermeros manejando sofisticadísimos aparatos, registrando cientos de datos con precisión de relojero suizo, administrando medicaciones mediante procedimientos invasivos, etc, etc.. siempre pienso lo mismo: esta profesión tiene tanta responsabilidad como la médica, y deberían tener un sueldo similar, si además tenemos en cuenta que el sistema laboral rotatorio, por muy anti-estrés que pretenda ser, trastorna y desgasta al profesional que, además, debe estar bien despejado para asumir cada jornada tal volumen de trabajo.
Lo de "malnutrición hospitalaria" tiene precisamente un sentido irónico, que creo que se habrá interpretado como la realidad denunciada desde hace años.
Gracias por vuestros comentarios, compañeras. Un saludo.

Tercera Opinión dijo...

Hola, con respecto a este tema me gustaría que visitases mi artículo:

Quizás si Rayán hubiese ido por lo privado…

http://www.terceraopinion.net/2009/07/19/rayan/

Un saludo.

MANUEL GALLAR dijo...

Muy interesante el artículo de Tercera opinión, blog que os recomiendo visitéis. Parece bastante claro que se está gestando un giro a la gestión privada, que desde luego tiene sus lices y sombras. Lo que es terrible es que la falta de medios básicos pueda acabar con la vida de un individuo.
Saludos.