
Ha llegado el momento. Si este hombre de la izquierda (valga la expresión) no consigue rescatar a este otro hombre que muere de hambre, el primer mundo seguirá siendo la encarnación de la decepción y el egoísmo más cruel. Es un momento histórico para meditar. Cerca de mil millones de personas se mueren de hambre, mientras muchos padres del primer mundo pagan a colegios privados por que sus hijos se alimenten con la condición de no mezclar proteínas de carne y pescado... No se trata de declarar una cuestión de vergüenza ajena. Se trata de que TÚ también actúes.